La amenorrea no es una patología en sí misma, es un síntoma de que el sistema endocrino no está funcionando bien.
Una amenorrea primaria se diagnostica en mujeres que nunca han menstruado.
Las amenorreas secundarias se dan en un 3-5% de las mujeres, pueden ser debidas a enfermedades autoinmunes, problemas en la tiroides, algunos fármacos o síndrome de Asherman (cicatrización en el útero que evita el sangrado).
La amenorrea hipotalámica es la más frecuente de las secundarias, supone la ausencia de la menstruación durante al menos 3 meses, siempre que se excluyan factores fisiológicos como embarazo, lactancia o la menopausia, que serían amenorreas fisiológicas.
Qué es la amenorrea hipotalámica (AH)
En este caso la falta de regla se debe a un problema central, a nivel del hipotálamo. Supone el 20-30% de todas las amenorreas secundarias.
Cuando el cerebro detecta algún riesgo o amenaza para el individuo, entra en economía de ahorro y prioriza la supervivencia de la mujer antes que su reproducción.
La amenorrea hipotalámica cursa con un déficit de estrógenos que provoca, pérdida de la menstruación, baja líbido, sequedad vaginal, pérdida de cabello, uñas débiles y problemas de piel.
Factores desencadenantes de amenorrea
Genética
La genética es responsable de tu sensibilidad al entorno, al cambio de peso y de composición corporal o al cambio de hábitos (sueño, alimentación, ejercicio…).
Esto explica por qué algunas mujeres no sufren trastornos hormonales al perder peso y otras sí. En caso de experimentar pérdida de la menstruación, puede ser necesario revisar tus hábitos alimentarios y tu rutina de ejercicio y descanso para recuperar la regularidad de tu ciclo.
Fármacos
Existen algunos medicamentos que pueden favorecer la amenorrea como los antipsicóticos, la quimioterapia, anticonceptivos, píldora del día después, DIU hormonal Mirena, algunos antidepresivos, antihipertensivos y antialérgicos.
Patologías hormonales
El síndrome de ovario poliquístico eleva los niveles hormonales a lo largo del ciclo y los mantiene de forma sostenida, en lugar de su fluctuación normal que desencadena el sangrado.
En caso de hipertiroidismo (glándula hiperactiva) o hipotiroidismo (hipoactiva) son frecuentes las irregularidades menstruales como la amenorrea.
Los tumores benignos de la glándula pituitaria pueden afectar a la menstruación. La menopausia prematura también es uno de los factores más asociados a la amenorrea.
Ejercicio extremo
Las mujeres deportistas profesionales y aquellas que realizan ejercicio físico intenso o de más de 2 horas de duración, tipo medias maratones, suelen tener mayor incidencia de amenorrea.
El ejercicio en exceso supone un estrés para el organismo, que segrega más cortisol, hormona que perjudica al equilibrio del ciclo menstrual.
Estrés crónico
El ritmo de vida que seguimos con tantos frentes abiertos y un nivel tan alto de autoexigencia, hace que las mujeres tengamos más alteraciones de la menstruación, con amenorreas muy frecuentes, problemas de fertilidad y mayor dificultad para llevar el embarazo a término.
Esto es debido a que el exceso de cortisol liberado por los niveles de estrés sostenidos, agotan las glándulas suprarrenales que hacen que el organismo tenga que recurrir a las hormonas sexuales para poder producir el cortisol, necesario para hacer frente a todos los estresores que nos acechan.
Tecnoestrés
Es muy importante ser conscientes de nuestros límites y poder desconectar del tecnoestrés, descansar al menos 7-8 horas cada día, así como realizar algún día a la semana yoga o meditación para compensar.
El ejercicio físico moderado y la vida social son antídotos también, pues favorecen la liberación de endorfinas, relajantes y antiinflamatorios naturales.
Pobre gestión emocional
Las preocupaciones y disgustos también pueden provocar amenorrea, si no somos capaces de ponerlos en contexto.
Las mujeres autoexigentes y perfeccionistas suelen experimentar alteraciones de sus ciclos menstruales con más frecuencia.
Mala alimentación
Una dieta abundante en azúcares sencillos, grasas saturadas, alimentos procesados y excitantes es el caldo de cultivo ideal para sufrir trastornos menstruales como la amenorrea.
Por otro lado, una dieta muy hipocalórica, con un bajo contenido en grasas, que son las precursoras de las hormonas sexuales, también favorece la amenorrea.
Para el cuerpo, esta situación de desnutrición, implica un riesgo o amenaza por lo que pone en marcha su maquinaria de supervivencia, ralentizando el metabolismo basal y sacrificando la función de reproducción.
Dieta para evitar la amenorrea
Es importante que sigas una dieta equilibrada hormonalmente y adaptada a tus necesidades energéticas. La hormona más importante que podemos regular con la alimentación es la insulina.
La insulina se ve afectada por dietas con exceso de azúcares, hidratos o edulcorantes, por el ayuno prolongado y por el estrés crónico.
Para regular los niveles de insulina debes basar tu alimentación en hidratos de carbono de carga glucémica favorable como cereales integrales, verduras y hortalizas de temporada, legumbres y frutas.
Estos HC liberan sus azúcares a sangre de forma más lenta que los cereales refinados. Recuerda consumirlos siempre en compañía de proteína, porque favorece la secreción de glucagón la hormona complementaria de la insulina y que te ayudará a mantener su nivel.
Otro factor importante es la textura del alimento. Cuánto más blando sea el alimento, más rápido cede sus azúcares al torrente sanguíneo, por lo que favorece la secreción de insulina.
Es mejor el pan artesano que el pan de molde. O la pasta “al dente” que la muy cocinada.
Incluye más grasas insaturadas como aceite de oliva, frutos secos, aguacate, semillas y aceitunas, para favorecer el equilibrio hormonal.
La insulina también se activa por el estrés mantenido en el tiempo, que favorece la secreción de cortisol, toma dos tazas de excitantes al día como mucho (café, té, coca-cola, mate…).
Finalmente, un ayuno mayor de 4-5 horas, también activa la insulina, por lo tanto el saltarse comidas o no comer durante más de 4 horas descompensa tu sistema endocrino. Ya sabes, haz tus 5 comidas al día.
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